Biomecánica de las lesiones deportivas


Conceptos:
La biomecánica es la ciencia que estudia el funcionamiento mecánico del cuerpo humano, e incluye la locomoción y la aplicación de las leyes de los recursos mecánicos para explicar los mecanismos de las lesiones producidas por accidentes o sobrecargas. Se puede usar algunas de las leyes de la mecánica clásica para explicar las relaciones entre el cuerpo humano y su medio ambiente, mientras que otras leyes relativas a las prioridades de los materiales describen las tensiones a los que están sometidos los tejidos.

Estas leyes, desde luego, no pueden ser completamente precisas en su predicción cuando se aplican al cuerpo humano debido a las variaciones individuales y a las dificultades que se encuentran en la obtención de descripciones precisas de la mecánica de la lesión. Sin embargo proporcionan una guía útil.

Cargas Fisiológicas y Adaptabilidad: El hombre se desarrollo bien con cierta cantidad de actividad física que ejercen los músculos sobre el esqueleto, tejidos blandos y articulaciones de forma fisiológica, es decir en cuya amplitud es improbable que se produzcan lesiones. Los tejidos del organismo tienen la especial capacidad, que no poseen los materiales inorgánicos, de adaptarse a las tensiones a las que están sujetos y a tolerar un aumento progresivo de la carga.

Esta adaptabilidad es más evidente en los primeros años, que en la vida adulta, pero tampoco en el joven es infalible en la prevención de las lesiones; las propias ambiciones del atleta o las esperanzas de los demás pueden derivar a que exceda en sus límites fisiológicos durante el entrenamiento o la competición.
La capacidad de adaptación física se mantiene durante toda la vida y la vejez por sí sola no es una razón suficiente para abandonar el ejercicio físico a pesar de que estén disminuidos la capacidad y el nivel de tolerancia de los tejidos.

Sobrecarga y lesiones: Los tejidos del organismo se parecen a los de cualquier otro material en el sentido de que se rompen cuando se excede su resistencia innata, los límites de esta tolerancia dependen en parte de sus propiedades y en gran parte del tipo de carga aplicada; esta última está determinada por la magnitud de las fuerzas que se debe soportar, sus puntos y direcciones de aplicación y las variaciones en el tiempo. La lesión resultante puede incluir el desgarro o la rotura del tejido afectado, o alternativamente un cambio estructural permanente con la consiguiente alteración funcional.


Fuerzas externas e internas:
Parte de la carga a la que está sujeto el cuerpo se produce por fuerzas externas tales como la gravedad y las fuerzas de reacción propias del medio. Parte de la carga es el resultado de las fuerzas internas es decir, el efecto de los músculos sobre los tendones, inserciones musculares, el esqueleto y las articulaciones. Las fuerzas internas y externas son parcialmente interdependientes y pueden actuar juntas o en oposición una con otra, con un resultado más o menos favorable.
Consideremos, por ejemplo, los efectos combinados de la gravedad y la fuerza muscular en la articulación de las rodillas flexionadas, la carga sobre la articulación de la misma será varias veces el peso del cuerpo y sólo la acción de la musculatura impide que se colapse la articulación. Se aplica la misma condición a las otras articulaciones de las extremidades inferiores.

Estos hechos demuestran la importante función de protección de los músculos y su misión es contribuir a la estabilidad activa de las articulaciones. Si existe una buena coordinación entre los músculos y los nervios se reducen el riesgo de lesión. La experiencia demuestra, además, que el riesgo de la lesión. La experiencia demuestra, además, que el riesgo de la lesión aumenta si la defensa y la función muscular se alteran por la fatiga o una tensión excesiva.