PERU RUNNERS es una organización fundada en 1984 por Gonzalo Rodríguez Larraín, con el objetivo de promover la prácticay difusión del deporte de la carrera. En el inicio, PERU RUNNERS estuvo constituido por un reducido grupo de 8 amigos que diseñaron un programa de preparación para participar en la famosa carrera Cafetal, que se llevaba a cabo el 30 de agosto de cada año, sobre una distancia de 18 Km. y con una participación popular masiva que la hacía sumamente original.

Posteriormente, otras personas fueron interesándose en tomar la carrera como un deporte integral y no como un simple ejercio de base para otros deportes, como suele aplicársele. Así se conformó el primer “equipo” de PERU RUNNERS, designando como entrenador al atleta Ricardo Flores, por coincidencia hermano del ama de la hija del presidente del club. Así se hacían las cosas en ese entonces, todo era fruto de la casualidad. Quienes fumábamos lo dejábamos de hacer tres meses antes de la carrera, los que tomábamos, lo dejábamos de hacer un mes antes de la carrera. El día de La Cafetal éramos un puñado de “pitucos” en este festivo movimiento popular pretendiendo, ilusamente, lograr unos puestos de avanzada, desconociendo que la genética y en la mayoría de los casos un riguroso entrenamiento científico, son la marca que diferencia a los primeros del resto.

Luego de 5 años de reiterada frustración debido a la absurda terquedad de pretender imponernos por talla y fuerza, nos dimos cuenta que para efectos de lograr un buen resultado debíamos encarar la cosas en forma seria, paciente, programada, pero fundamentalmente organizada. Es así que nace la filosofía de PERU RUNNERS, con el propósito de inculcarle a la gente que para ser el mejor hay que dar lo mejor de uno; que no necesariamente el más veloz o resistente es el mejor, sino que el buen corredor, que es el “mejor de los corredores” es quien practica su deporte en forma segura y responsable, tratando de mejorar sus capacidades dentro de sus limitaciones genéticas, físicas y psíquicas. Lo más importante es querer lo que uno hace, disfrutar del momento, aprender una lección nueva cada día de la vida y extender la mano dando ayuda a quien lo necesite, al amigo en busca del consejo, al atleta con talento de escasos recursos en busca de apoyo económico y a la sociedad en general, enseñándole que todo parece imposible para el que nunca intenta nada, recordándole lo que todos saben y pocos practican, que “querer es poder” y demostrándole que en un espacio reducido pueden coexistir diversas clases sociales, económicas, raciales y de credo que gracias a un objetivo común viven en perfecta armonía, en permanente crecimiento intelectual, físico y espiritual, sin ningún tipo de distinción o discriminación.

Sin embargo, todos los sueños no siempre son los mismos, los objetivos varían , las razones para ser parte de esto también, entonces hubo que preocuparse de ampliar el objetivo de PERU RUNNERS a fin que todos aquellos que acudieran se encontraran cómodos y en la capacidad de desarrollarse atlética y personalmente. Adicionalmente se conformó una directiva y un comité técnico (entrenador más asistentes) y se suscribieron sendos convenios con marcas deportivas, gimnasios, laboratorios clínicos, productos de rehidratación, etc, a fin de brindar facilidades y beneficios a todos nuestros integrantes.
Nuestro presidente se convirtió en Director General de carreras tan prestigiosas como La Cuesta, La Maratón Internacional de de los Andes, La Clásica Ciudad de Lima, Camino del Inca, Playas del Sur y asesor de la Credicorp 10 K, con el ánimo de hacer crecer el deporte a través de la vistosidad del espectáculo y permitirle a toda la gran familia de PERU RUNNERS participar ya no sólo en esa lejana Cafetal de los 30 de agosto, sino dentro de un calendario deportivo nutrido con carreras de todas las distancias y grados de dificultad a fin que pudiera adaptarse, de acuerdo a sus capacidades , a todas o algunas de ellas.
Adicionalmente se relanzó la agenda con temas de orden social, ciclos de conferencia, educación y cultura para los deportistas, apoyo los fines de año a instituciones necesitadas, en fin , a un sinnúmero de actividades vinculantes que permitían no sólo al corredor lesionado seguir participando de las actividades de PERU RUNNES, sino atraer a su familia a participar activamente.

En el año 1994 se dio el paso más grande, se visualizó que PERU RUNENRS estaba en la capacidad de convertirse en un club de maratones, es decir, con entrenamientos para cubrir la prueba más exigente, la maratón de 42.195 Km. Con tal propósito se eligió como objetivo la carrera más espectacular e importante del mundo: La New York City Marathon (Maratón de Nueva York), carrera a que hasta entonces sólo habían asistido 2 peruanos en años distintos. Esa era la historia del Perú en la carrera más importante del mundo: un país con atletas andinos de notable talento, pero que por falta de organización, presupuesto e información, no se hacía presente en eventos internacionales y por lo tanto su potencial era totalmente desaprovechado y desconocido. Sin embargo, nos dimos con la sorpresa que no era tan fácil inscribirse. Existían 30,000 plazas para 150,000 aplicantes, era un bolo de la suerte que alguna de nuestras fichas de inscripción saliera elegida entre la de todos los aplicantes. Frustrante y triste fue recibir la noticia del New York Road Runners Club – NYRRC en que nos indicaban que no habíamos sido elegidos, pero con una palmadita en el hombro nos alentaban a seguir entrenando para el próximo año. La gente, decepcionada, recibía esta noticia cuando ya había estado entrenando 10 meses para esta prueba y el desaliento era doble. La única alternativa era correr cualquier otra prueba del calendario atlético nacional, lo cual resultaba sumamente limitante.

Ante esta situación, a fines de 1994 hicimos un viaje a Nueva York, reuniéndonos con los altos directivos de la MARATÓN DE NUEVA YORK, y logramos obtener 30 cupos garantizados para igual número de corredores peruanos, que les aseguraba estar en el punto de partida el primer domingo de noviembre de 1995. El compromiso de parte de nuestra delegación fue colocar los 30 cupos, nombrar una agencia de viajes como representante del Perú y firmar un convenio con una línea aérea internacional, todo lo cual se hizo.

Nos propusimos la tarea de entrenar el primer año a 30 amigos durante 26 semanas de rigurosa disciplina y sacrificio, y logramos viajar por primera vez como delegación peruana representada por un club privado, al evento atlético de mayor renombre internacional. Fue el inicio del camino, el primer paso que marcó el crecimiento del fondismo en el Perú y la posibilidad de desarrollo de los atletas provincianos de élite internacionales.

El primer año fuimos 30 y concluimos la Maratón los 30, en mérito a lo cual nos ampliaron el cupo a 40. El segundo año fuimos 40, el tercer año fuimos 60, el cuarto año fuimos 90, el quinto año fuimos 110 peruanos alineados en la partida de la MARATÓN DE NUEVA YORK, constituyendo el tercer país latinoamericano con mayor número de representantes y el décimo quinto en el mundo. Esto es un logro concreto y valioso para nuestro país.