CONTRA LOS RADICALES LIBRES

Estas sustancias tienen efectos dañinos en el organismo. Se neutralizan con los antioxidantes.


Los radicales libre son moléculas dañinas que pueden deteriorar las células reaccionando contra sus componentes. Este tipo de daño es llamado oxidación y puede producir lesiones celular seria. Para reducir el daño, las células contienen antioxidantes (moléculas que eliminan a los radicales).
Existen dos clases de antioxidantes que trabajan juntos:

Antioxidantes enzimáticos: son producidos en la célula y no pueden ser obtenidos a través de la suplementación alimentaria.

Antioxidantes no enzimáticos: los más importantes incluyen a la vitamina E, C y el b- Caroteno (vitamina A). Están presentes en muchos alimentos y también pueden ser obtenidos a través de suplementos. La vitamina E y el b-Caroteno protegen las membranas celulares del daño de los radicales. La vitamina C trabaja en conjunto con la vitamina E para proteger tanto a las sustancias lipídicas como a las proteínas de las células del daño de los radicales.

El ejercicio regular origina un incremento en la producción de radicales libres. Si la actividad es intensa o prolongada, puede causar lesiones a los músculos esqueléticos inducidas por los radicales, particularmente en personas no entrenadas o deportistas recreacionales.
Además, los radicales probablemente contribuyan a la fatiga muscular durante los eventos de resistencia. Es importante garantizar una adecuada ingesta de antioxidantes a través de la alimentación.
A pesar de que muchos estudios en humanos indican que la suplementación con vitamina E o vitamina C reducen lesión inducida por los radicales, existen pocas evidencias de que pueda incrementar el rendimiento atlético. Se requieren estudios adicionales antes de que se pueda llegar a una conclusión definitiva. Además, el consumo elevado de antioxidantes puede tener efectos adversos para la salud, debido a que los altos niveles de algunos antioxidantes pueden ser tóxicos. En el caso de los atletas que consideran el empleo de suplementos antioxidantes, deben asesorarse con un nutricionista bien entrenado antes de añadirlos a su dieta.

Para garantizar diariamente la ingesta de antioxidantes se debe consumir:

BETACAROTENOS: vegetales rojos y amarillos

VITAMINA C: jugos y frutas cítricas. Otras fuentes son la papa, el tomate, el melón y el pimiento.

VITAMINA E: aceites vegetales, hojas verdes, nueces, germen de trigo y cereales integrales.